17 Abril 2010
Los tailandeses tienen un gran respeto por su monarca. La población le adora como a un semidiós. Este amor es sorprendentemente fuerte y honesto. Aunque a veces hacen bromas sobre los políticos, el respeto al rey en Tailandia es absoluto, considerándose tabú cualquier crítica hacia él o su familia.

Tailandia | Monarcas tailandeses: la reina Sirikit y su espeso Bhumibol Adulyadej (by bangkokwitchcraft )
Retrato del rey
Retratos y fotos del rey son omnipresentes en casas y tiendas tailandesas (colgados siempre encima del nivel de nuestras cabezas). Existe todo un código protocolario en torno a su majestad, incluyendo evitar mirarle al rostro y postrarse en su presencia.
Cuando por la mañana y por la tarde suena el himno nacional, esté donde esté verá que la gente se detiene y permanece quieta y atenta para rendir su respeto en silencio. Viajando por Tailandia hay que tener en cuenta que no se toleran ningunos comentarios de crítica ni en tono jocoso sobre el rey, su esposa o cualquier membro de la familia real tailandesa. La policía está muy atenta y se han registrado detenciones de turistas por este tema.
Rama IX
El anciano rey de Tailandia Bhumibol Adulyadej (Rama IX) es considerado el padre de la nación tailandesa. Es un personaje muy importante tanto en la política como en la vida cotidiana del pueblo. Desde hace siglos los Reyes de Siam llevan el título de Padre Rey y durante la coronación se comprometen “(…) gobernar con justicia para bienestar y felicidad de la nación siamesa.”
Los títulos que se aplican a los reyes de Tailandia son muy sofisticados. El rey está descrito como:
• Gran Fuerza de la Tierra
• Poder Incomparable
• La Cabeza del Pueblo Siamés
• Protector y Monarca Más Alto
• Juez Más Majesuoso de la Marea

Tailandia | Los retratos del rey bien amado son omnipresentes. (by seadave )
Monarca bondadoso
El rey Bhumibol Adulyadej es reverenciado por los tailandeses como un padre casi divino que nunca abandona a su pueblo. Cuando era más joven viajó mucho para conocer a la gente en varias regiones del país y aprender cuáles son sus problemas. Dicen mucho las palabras del rey transcritas por un periodista danés:
Nunca me gustó la historia y puedo decir que nunca tuve ambición de ser un monarca importante en la historia del país. Grandes monarcas siempre vivieron en los tiempos marcados por guerras, lo que no puedo aceptar. Mi única ambición es que mi pueblo viva en paz y que sea feliz.
(Fuente: J. Wolniewicz, Sonrisa del Buda de Oro, Varsovia 1980, página 44)
Lo que más importa al rey Bhumibol es el bienestar y la seguridad de su pueblo. Es una persona muy humilde que tiene gran respeto hacia la tradición y que pasó por el período de noviciado y convivió con monjes budistas vestido de amarillo y pidiendo limosna. Las preciosas flores que embellecen prados tailandeses son el efecto del “Proyecto Floral” del Rey quien de este modo trata de disuadir a la gente del cultivo ilegal de opio que era un gran problema del país en el pasado.
Reina Sirikit
La Reina Sirikit a menudo acompaña a su marido. Como él la reina se preocupa mucho por el pueblo y tiene mucho cariño por la tradición. Es la autora de un programa que anima a los tailandeses a preservar la artesanía tradicional. Gracias a la reina la seda tailandesa entró en las pasarelas mundiales. Además, la reina es aficionada de la música de Chopin. Era pianista muy prometedora que dio conciertos en Paris pero abandonó su carrera cuando se casó con el rey en 1950.
El rey la encontró en Suiza durante sus estudios. La pareja real tiene cuatro hijos: la princesa Ubol Ratana (nacida en 1951), el príncipe Maha Vajiralongkorn (1952), la princesa Mahachakri Sirindhorn (1955) y la princesa Chulabhoorn (1957).
Fuente: J. Wolniewicz, Sonrisa del Buda de Oro, Varsovia 1980




